martes, 21 de abril de 2009

OBAMA Y LA BABA DEL PETROTIRANO

 

Al fin se dio la tan esperada Cumbre de las Américas en Trinidad-Tobago, para la cual algunos habían augurado un enfrentamiento entre los gobiernos gorrones que hacen coro al de Venezuela y el de EEUU. 

  Sin embargo, el choque no se produjo y lo fundamental fue el encuentro-reconocimiento entre el nuevo presidente de EEUU y los 33 mandatarios del hemisferio, aunque Barack Obama ya había sostenido previamente reuniones con los presidentes de los 2 países más importantes del vecindario que tienen su lugar entre los grandes: Brasil y México. 

  El contenido del discurso de Obama fue el esperado, habida cuenta de sus pronunciamientos anteriores; nihil novum. 

   Allí reiteró lo dicho durante la campaña electoral, es decir, su disposición al diálogo constructivo entre las naciones, con base en los principios democráticos y el respeto mutuo entre los miembros de la comunidad internacional; un diálogo entre iguales, viendo el futuro y dejando atrás el pasado, sin arrogancia e imposiciones, y mucho menos, sin atribuir a otros los males cuyas causas son más bien propias.

  Por lo demás, de compromisos concretos sustanciales, no se puede mencionar ninguno; incluso, la declaración conjunta negociada ni siquiera fue firmada por las discrepancias manifestadas por unos pocos que siguen a pie juntillas lo que el dadivoso presidente de Venezuela ordena.

  Así, la reunión Cumbre constituye un retroceso respecto de las anteriores, toda vez que en aquellas los aspectos, como el comercial, tenían importancia, y en momentos económicos tan difíciles como los presentes, pareciera absurdo no tratarlos. Es inconcebible, desde el punto de vista de los intereses de los 34 países, que todo haya girado alrededor del tema de recibir o no a Cuba en la comunidad hemisférica. Mayor desatino y extravío no puede haber; en esto se anotó un punto la junta de beneficencia ALBA.

  Pero así están las cosas en nuestro hemisferio. Frente a la crisis de los esquemas de integración, que cada quien individualmente se resuelva como pueda, y es de esperar que los que saben pragmáticamente donde están sus intereses, hagan todo lo posible para preservarlos o potenciarlos por las vías bilaterales. Los que sigan persiguiendo utopías inalcanzables se rezagarán y sus pueblos serán las víctimas de estos delirios ideológicos.

   Aparte de estos magros resultados, queda por comentar la notoria volubilidad de la conducta del presidente venezolano, que después de anunciar rayos y centellas, y haber preparado toda su artillería para dispararla en Puerto España contra el enemigo imperialista, se trocó en manso corderito, visiblemente embobado -“aguadito”, diría Freddy Ríos-,  ante el señor Obama.

   Al “pobre ignorante” de hace unos días, le pidió casi desesperadamente, cayéndosele la baba -requiebros incluidos- que fuera su amigo. Y no era para menos, si pensamos que estuvo bregando durante meses este encuentro, aunque fuera –¡Qué emoción¡- de sólo 1 minuto. Pero la ridícula performance no paró allí. En su acoso a Obama, no podía faltar una demostración de lo profundamente emocionado que estaba y para que se viera el frenesí que lo embargaba, le obsequió, cual cajita de bombones, un libro panfletario y demodé, que el homenajeado no podrá leer a menos que aprenda español.

  De modo que la Cumbre de Trinidad quedará simplemente como una fiesta de presentación en sociedad del señor Obama, con regalo incluido, mientras la crisis financiera mundial sigue causando estragos y Venezuela sigue su senda a la tiranía.

 

EMILIO NOUEL V.

   

   

jueves, 2 de abril de 2009

CHÁVEZ Y LA PROTECCIÓN DE GENOCIDAS

La insólita y grave declaración emitida por el presidente Chávez respecto de la orden de aprehensión dictada por la Corte Penal Internacional (CPI) contra el presidente genocida de Sudán, es una demostración más de que a él le importa un cuerno los compromisos internacionales de la República o el ordenamiento jurídico del país.

   Desde hace algunos años he venido señalando que para la locura ideológica del gobierno venezolano las instituciones internacionales no tienen ningún valor, ni mucho menos le imponen obligaciones. El concepto de soberanía absoluta anacrónico y bárbaro que maneja lo conduce a un enfoque de tal absurdidad, que al final lo que queda es el camino de la confrontación permanente sin que se pueda descartar lo bélico.

   Así, el escenario que ofrecen las instituciones internacionales es utilizado cuando convenga hacerlo, y cuando no, se despotrica de ellas.

   Esta conducta reiterada se expresa en declaraciones diversas e incluso se  recoge en documentos públicos de naturaleza internacional.

   Como muestra sólo un botón: Chávez en visita a la ciudad de Manaos, Brasil, en Octubre de 2004, nos invita a enfrentar “la influencia nefasta de los organismos internacionales”, para así poder definir una agenda de los Estados soberanos, y “según nuestros propios criterios y conceptos de soberanía.” Más claro no podría ser. El lector repare sólo en las expresiones: “influencia nefasta” y “nuestros propios criterios”, y podrá percibir la gravedad de estas declaraciones. Es la ley de jungla lo que se nos propone.

   De allí que no extrañen las más recientes declaraciones apoyando a un genocida. ¿Acaso no ha apoyado a un terrorista como Carlos el Chacal? ¿Y que me dicen de la protección a la narcoguerrilla terrorista FARC, o las relaciones que mantiene con el terrorismo de Hamas y Hezbolá? ¿Se recuerda la visita a otro genocida, Sadam Hussein?

      El prontuario criminal del presidente de Sudán, prófugo de la justicia internacional, es harto conocido y está ampliamente demostrado en el respectivo expediente de la CPI.

     Sin embargo, en un acto más de extrema irresponsabilidad, tan desmesurado como desquiciado, el presidente Chávez ha invitado al delincuente a visitar a nuestro país, desafiando a la comunidad internacional y violando de manera expresa los compromisos jurídicos que en esta materia ha asumido la Nación.

   Como se sabe, Venezuela es signataria del tratado que instituye la Corte referida, y está obligada a cumplir con el contenido de aquel, sin reserva alguna. Entre otras obligaciones, Venezuela, como Estado Parte, de conformidad con lo dispuesto en el tratado, deberá cooperar “plenamente con la Corte en relación con la investigación y el enjuiciamiento de crímenes de su competencia”. (artículo 86)

   Por otro lado, el artículo 87 establece que la Corte está facultada para formular solicitudes de cooperación a los Estados Partes, y éstas se transmitirán por vía diplomática o por cualquier otro conducto adecuado.

    Si en contravención de lo dispuesto en el tratado, un Estado Parte se niega a dar curso a una solicitud de cooperación formulada por la Corte, impidiéndole ejercer sus funciones y atribuciones de conformidad con el Estatuto, ésta podrá hacer una constatación y remitir la cuestión a la Asamblea de los Estados Partes o al Consejo de Seguridad, si éste le hubiese remitido el asunto.

   ¿Se imagina el lector lo que pudiera suceder a Venezuela en términos de rechazo, imagen y responsabilidad internacional, si recibiera al genocida y el gobierno no diera cumplimiento al mandato de detención de la CPI?

   Tiempos oscuros y degradantes estamos viviendo. La tiranía en desarrollo en nuestro país, no sólo afecta a los venezolanos internamente, también nos expone al repudio y el aislamiento internacional.

EMILIO NOUEL V.

   

miércoles, 18 de marzo de 2009

LA TIRANÍA EN DESARROLLO

 

Hace unos 4 años, y hoy es oportuno recordarlo para refrescar la memoria, un grupo de venezolanos que conformamos una ONG (La Colina), hicimos un modesto trabajo, una primera aproximación no muy acabada, en la que pretendíamos caracterizar el chavismo, el gobierno chavista y la figura de Chávez.   

   Considerábamos que hacerlo era sobremanera necesario, dado el desconcierto y la confusión en que estaban sumidas las fuerzas democráticas de oposición, al no poseer una brújula y/o mapa de ruta para enfrentar las pretensiones autocráticas militaristas del gobierno. 

   Con base en esta apreciación, pensábamos que un primer paso para abordar el problema, era el de disponer de una mejor comprensión de la naturaleza y alcances de un fenómeno político “inédito” en nuestro país, lo cual nos permitiría diseñar y ejecutar unas líneas políticas estratégicas acertadas y eficaces para conjurar las amenazas autocráticas que ya en ese momento se asomaban.

  ¿Qué decíamos entonces en las presentaciones que hicimos ante diversos sectores de la oposición democrática?

  En primer lugar, y convencidos de que para combatir a este adversario era menester conocerlo (nuestras presentaciones eran precedidas de una frase de Sun Tzu: Conoce el enemigo y conócete a ti mismo, y podrás triunfar en mil batallas”), decíamos que un diagnóstico que es o se percibe erróneo, confuso o exagerado, induce a la desconfianza, la indiferencia, el rechazo, no tiene credibilidad, no llama a la adhesión ni el compromiso, nos aísla de importantes sectores sociales, y en fin, reduce las posibilidades y/o las alternativas de lucha, llevándonos al fracaso.

  De allí que se impusiera una caracterización adecuada de un fenómeno complejo y difícil de catalogar, como lo era -y sigue siendo- el chavismo, el comportamiento del gobierno chavista y el mismo Chávez.

  En nuestra caracterización nos preguntábamos muchas cosas: ¿Es militarista? ¿Es caudillista? ¿Neocomunista? ¿Totalitario o neoautoritario? ¿Nacional-populista con rasgos neofascistas? ¿Un híbrido, mutante político de los viejos totalitarismos?

  Y nuestra conclusión fue que tenía un poco de cada uno de esas características, lo que en definitiva configuraba un cuadro de un gobierno autoritario, producto de elecciones, con tendencia hacia el totalitarismo, pero no un gobierno totalitario como algunos lo afirmaban. Es decir, estábamos en presencia de autoritarismo de nuevo cuño (“democracia autoritaria”), muy parecido al estilo de gobierno de Yelsin o Putin en Rusia.

  En cuanto a su definición ideológica nos parecía imprecisa, confusa, mezcla de muchas ideas, ambigüa, en la se mezclan un culto a la violencia, no hay límites éticos ni legales, carente de opinión sobre variados temas, ¿bolivariano?, ¿marxista?

  Sin embargo, en su “ideario” estaban presentes: el antiimperialismo, el anticapitalismo, el igualitarismo, el indigenismo, la unión cívico-militar, antiliberalismo, anti-democracia representativa, antiamericanismo, democracia directa, latinoamericanismo, etc. (Todas estas ideas con el tiempo se han ido decantando) 

  Del chavismo decíamos que era conjunto variopinto y policlasista (militares, profesionales, obreros, campesinos, profesores universitarios y de educación media, pequeños y medianos empresarios, buhoneros, sectas religiosas, desempleados, lumpen, etc), lo cual hacía el panorama complejo en términos de intereses y aspiraciones. Era, y aún hoy es, una alianza social heterogénea, en la que convivían, en permanente conflicto y coincidencias puntuales, idealistas políticos, grupos sinceramente democráticos, izquierdistas anacrónicos, empresarios y militares oportunistas, militares de izquierda y de derecha, grupos marxistas, grupos radicales violentos, delincuentes, pragmáticos, sectores religiosos, nacionalistas xenófobos, excluidos, etc.

   Toda esta federación de grupos e intereses han tenido su expresión en las distintas fracciones de liderazgo chavista, cuya “depuración” hemos visto en los años que han transcurrido hasta ahora.

   En nuestro trabajo de entonces registrábamos que se estaba produciendo un control político-institucional progresivo (mantenimiento selectivo y cada vez más restringido de las libertades democráticas, violaciones selectivas de la ley, desnaturalización del Estado de derecho, evitando ruptura con comunidad internacional). Afirmábamos igualmente que la tentación totalitaria (deriva totalitaria) estaba presente, la cual contrastaba con una corriente “democratista” en el seno del chavismo.

  En cuanto al sistema económico, veíamos en las iniciativas del gobierno dos “modelos” en pugna. Modelo de economía de mercado con fuerte presencia e intervencionismo estatal versus un modelo abiertamente colectivista inspirado en el de Cuba.

   Así, el comportamiento de gobierno chavista se manifestaba en: desplazamiento de los partidos tradicionales y sus liderazgos; copamiento de las instituciones del Estado; centralismo; supresión y/o reemplazo de las instituciones heredadas; exclusión de los sectores empresariales, profesionales, intelectuales y medios opositores al gobierno; división maniquea; imposición de una nueva cultura, nueva educación, una nueva civilización latinoamericana.

Todo esto constituía, sin lugar a dudas, una ruptura en la evolución política del país.

      Nuestras conclusiones generales fueron: gobierno personalista (“autócrata popular electo”, “superioridad de los instintos del jefe sobre la razón abstracta y universal”), de vocación hegemónica, militarista, aspira a liderazgo internacional, centralista, supresor de la autonomía y división de los poderes, no respetuoso de los derechos humanos ni del Estado de Derecho,  emplea medios lícitos e ilícitos para sus propósitos, y de restricciones crecientes a las libertades democráticas esenciales (Libertad de expresión, Libertad de prensa, Libertades económicas).

     Nos preguntábamos también: ¿Por qué el régimen no ha podido instaurar una dictadura abierta?, y respondimos: por la tradición democrática venezolana y sus valores muy enraizados, los condicionamientos o “frenos” del entorno internacional y la enorme incompetencia del régimen.

   ¿Qué hacía entonces que siguiera siendo popular Chávez ante la mayoría del pueblo venezolano?

   Su mayor éxito: Conexión afectiva con la Venezuela profunda: los excluidos, los necesitados y los resentidos. Ha logrado mantener y ampliar una base social muy importante, a pesar de los fracasos. Aprovechamiento maniqueo y oportunista. “Conecta” con un sustrato cultural muy arraigado en nuestro pueblo. El discurso se sigue viendo como una esperanza de redención social (“Ahora Venezuela es de todos”,  Con Chávez manda el pueblo)

   De allí que su discurso: pobres vs ricos, negros-mestizos vs blancos, débiles vs poderosos, buenos vs malos, pueblo vs oligarquía, lo rural vs lo urbano, lo nacional vs lo extranjero, lo pequeño vs lo grande, revolucionarios vs contrarrevolucionarios, países pobres vs países ricos, haya calado tanto.

    Chávez ha sistematizado un discurso cuyo target es el sector no privilegiado, apunta a los sentimientos viscerales, a las pasiones movilizadotas, a las necesidades más sentidas, no hay discurso “técnico”, sólo emociones, crea un responsable externo, distinto del afectado por el problema o del gobierno, inventa enemigos, alimenta el resentimiento (actual o histórico), crea esperanzas y ofrece soluciones futuras y se hace oposición a sí mismo (critica s a sus ministros, a la burocracia).

   Finalmente, respecto de la personalidad de Chávez, afirmábamos:

   Se cree el Rey Sol (“el estado soy yo”), exige obediencia y disciplina incondicional, líder castrador, cree que puede controlar y dirigirlo todo, rechaza la pluralidad, no admite e inhibe el debate, execra o aparta a los que no piensan como él, se cree predestinado, mesiánico-heroico, nacional-chauvinista, voluntarista, inescrupuloso-pragmático, y psicópata Narcisista.

  ¿Qué podemos decir en las presentes circunstancias respecto de este diagnóstico con el que, por cierto, muchos estuvieron en desacuerdo entonces?

  ¿Qué queda en pie de estas apreciaciones del Grupo La Colina, cuya elaboración tuvo como objetivo un debate entre las fuerzas democráticas del país?

  En primer lugar, la satisfacción de haber hecho un aporte, repetimos, modesto y sin pretensiones académicas, a una urgente y necesaria discusión, la cual ha permitido a las fuerzas democráticas, con el paso de los años, afinar su reflexión sobre el adversario que tenemos enfrente.

  En segundo lugar, podemos decir que en los sustantivo, la mayor parte del análisis se mantiene y otros aspectos no tan claros en su momento, se han ido confirmando. Ciertas conjeturas y pronósticos sombríos, lamentablemente,  se han vuelto realidades más que palpables. La deriva totalitaria que avizorábamos como posible ha seguido su curso, y es muy difícil negar hoy que estemos pisando el umbral de una tiranía abierta, que puede ser terrible para nuestro país.

   Pero no es la hora de bajar la guardia. Como nunca antes, los sectores democráticos están en la obligación de converger en una estrategia y acciones comunes (planteamiento permanente de La Colina), de cara a un gobierno cuya naturaleza verdadera empieza a mostrarse de la manera más brutal. La movilización democrática es un arma que debemos activar ya, antes de que sea demasiado tarde. Ella es el mecanismo de defensa democrática por excelencia, y única garantía para poder frenar a la tiranía en desarrollo.

   Antes del 23 de Noviembre, prácticamente, estábamos fuera de la institucionalidad política del país. Con los importantes baluartes conquistados por las fuerzas democráticas, con la movilización que hagamos de todos los sectores descontentos  y, sobre todo, con la Unidad, tenemos la posibilidad de parar el caos y la destrucción adonde nos quieren conducir el autoritarismo militarista y la demencia ideológica de los que gobiernan.      

EMILIO NOUEL V.

 

martes, 10 de marzo de 2009

PORQUE SOMOS MEJORES


Ya es hora de que las fuerzas democráticas de la sociedad venezolana en su conjunto (partidos, ongs, centros de estudio, sindicatos, gremios profesionales e individualidades) digan y muestren aquello de lo que están en capacidad de proponer y hacer para sacar al país del desastre a que nos conduce un gobierno ignorante, incompetente y corrupto.

   No tengo dudas de que la mayor parte de la inteligencia, pericia, sensatez y juventud está en el campo que hoy denominamos oposición. Tampoco las tengo respecto de que más allá de los confines de este sector político, hay interlocutores honestos y sinceramente preocupados por los graves problemas de la Nación, con los que podemos dialogar y buscar soluciones.

  Todo este enorme patrimonio social, intelectual y de experiencia que se ha ido atesorando durante años de democracia, no puede seguir estando en las sombras, ni permitir que se desconozca, esterilice o deje perder. Sería un crimen imperdonable que cometeríamos con el presente y el porvenir.

  Y decimos esto sin arrogancia ni exclusiones: en el seno de la Venezuela democrática están los mejores economistas, ingenieros, juristas, sociólogos y científicos.

  Las fuerzas democráticas cuentan con gerentes, profesionales y técnicos excelentes, experimentados en todas las funciones de la administración pública y privada. En nuestras filas militan hombres y mujeres formados en las más prestigiosas universidades del país y del mundo, con larga práctica en las más variadas instituciones y materias.

   Y algo muy importante: Los distintos problemas que agobian al país no son desconocidos para este vasto contingente de venezolanos.  Tampoco las soluciones más viables y menos costosas socialmente.

   Frente a la pobreza, el desempleo, el desabastecimiento y la inflación que nos abruman,  los más preparados, los que han hecho estudios científicos sobre esos temas, los que han instrumentado iniciativas para atacarlos, ésos, están, en su mayoría, en el campo democrático.

   Frente a un tema tan crucial como lo es el energético, los mejores están también en esta orilla; en ellos se condensan cantidades impresionantes de años de experiencia y conocimiento acumulados. Son, por tanto, los llamados a recuperar nuestra industria petrolera casi destruida por la inopia y la demencia ideológica de una banda de rufianes que se han llenado los bolsillos en detrimento de nuestra más importante fuente de ingresos. 

   De cara al actual caos y destrucción de las empresas básicas de Guayana en manos de la barbarie, están, igualmente, de nuestro lado suficiente capacidad, mayor formación gerencial y la práctica necesaria para rescatarlas del atolladero en que están, y así puedan cumplir con su cometido económico y social.

  Frente al desprestigio en que el gobierno ha colocado a Venezuela ante el mundo, por su falta total de profesionalismo y desconocimiento de las realidades internacionales, las fuerzas democráticas cuentan con diplomáticos bien formados, experimentados en negociación y consustanciados con los intereses nacionales, que podrán recobrar la imagen de país civilizado y respetuoso de la legalidad internacional que siempre tuvo.  

  No sintamos temor alguno ni reservas para decir que somos mejores que quienes nos desgobiernan.

  Somos y seremos mejores en el manejo de la economía, en el combate de la delincuencia y en la salud, en el suministro de los servicios públicos y en la administración de justicia, en la instrumentación de los programas sociales que alivien las penurias de nuestro pueblo y en la explotación de nuestros recursos energéticos y naturales, en fin, en la representación de nuestro país ante la comunidad internacional.  

  Es hora, igualmente, de que todos estos activos de la sociedad democrática se pongan al servicio de una estrategia convergente de todas las fuerzas que, por un lado, impida que el totalitarismo y la violencia se impongan, y por otro, proponga soluciones consensuadas a los problemas más urgentes del país.

 E. Nouel.

miércoles, 4 de marzo de 2009

El embuste y la hipocresía hechas gobierno 
Emilio Nouel

Miércoles, 4 de marzo de 2009

El gobierno venezolano está alcanzando récords nunca vistos en embustes e hipocresía, no sólo en el ámbito de lo nacional sino también en lo internacional.

Los venezolanos, a pesar de lo muy desmemoriados que somos, hemos podido constatar en los últimos años una colección insólita y desvergonzada de mentiras gubernamentales, como en ninguna otra etapa de nuestra historia.

Si no fuera por las graves consecuencias que esta conducta ha traído, uno se reiría de las contradicciones e incongruencias cotidianas que se producen entre funcionarios públicos, por causa de estos embustes que, de repetirlos tanto, algunos ya se los creen, incluso el mismo Presidente.

Los gobiernos, en general y por conveniencias, aquí y en toda latitud, nos dicen mentiras, nos esconden algunas verdades, pero con cierto disimulo o pudor.

Sin embargo, el que padecemos nosotros no tiene parangón. Miente, distorsiona, cuando nos habla de historia patria; miente, engaña, cuando promete; miente, defrauda, al presentar los resultados de sus políticas económicas; miente, embauca, cuando dice aplicar la Constitución y las leyes, y miente, estafa, cuando habla de sus logros sociales.

Las cifras de producción de alimentos y agrícola, así como la petrolera, por infladas, son sólo 2 botones que evidencian la falsedad del gobierno en su pretensión de manipular a la población más desprevenida.

Igualmente, es hipócrita cuando de lucha contra la corrupción o la delincuencia habla. A la vista están los negociados oscuros de gobiernos y empresas del Estado, los cuales hacen palidecer los de otros tiempos. Igualmente, el supuesto combate al delito es desmentido por las cifras semanales de muertos y la protección que se hace de delincuentes metidos a la política.

Y en el ámbito internacional no es distinto el panorama. Allí no sólo es embustero o corruptor con su petrodiplomacia, sino que también es hipócrita.

Así, lo vemos rasgarse las vestiduras, cual fariseo, y acusar de injerencistas las declaraciones de un Ministro colombiano que asume la tesis, muy debatida, por cierto, en el Derecho Internacional, de la legítima defensa frente a agresiones que puedan provenir del territorio de otro Estado, cuando al mismo tiempo, desde hace años, promueve y financia organizaciones radicales que hacen proselitismo político abierto a favor de un proyecto político-ideológico.

Pero como le pasa a todo embustero, el gobierno venezolano se delata a sí mismo. Si no tiene nada que esconder, si no tiene rabo de paja ¿Por qué reacciona de manera desmedida a tales declaraciones del Ministro colombiano? Porque, si a ver vamos, el Ministro de marras no señaló el territorio de ningún país. ¿Es que acaso, como se dice por ahí, tememos que nos ataquen porque albergamos y/o protegemos a jefes narcoterroristas de las FARC, violando normas de Derecho internacional? ¿Por qué gobiernos de países limítrofes o cercanos, Brasil o Panamá, no se sienten aludidos como sí los de Ecuador y Venezuela? El que no la debe no la teme, reza el popular dicho. ¿O es que también en este tema estaría mintiéndonos el gobierno venezolano, y efectivamente, se encuentran en Venezuela varios jefes de las FARC ? En estas dos facetas podemos ver en toda su magnitud, muy superior a la de cualquier otro caso, la naturaleza embustera e hipócrita de quienes gobiernan Venezuela.

Harían bien las fuerzas democráticas de nuestro país en profundizar la denuncia pública de estos rasgos, echando mano de casos concretos que abundan.

viernes, 27 de febrero de 2009

Parlar-te de llavors

(para Joan Manuel)


HARRY ALMELA

 

Quiero comenzar estas líneas recordando tus remotos días de Els setze jutges, de tu encierro voluntario en Montserrat, junto a otros incondicionales, en protesta por el derecho a la vida, aun cuando los condenados a muerte fuesen de la ETA; de lo mucho que te costó renovar tu pasaporte en su momento, así como de los incidentes cuando tu viaje a Chile en medio del terror de la dictadura militar. Quisiera recordarte, aunque de pronto esté de más, lo que ha costado política, social y culturalmente a España y a la Catalunya de las cuatro barras, superar el duro infierno que se inicia el 18 de julio de 1936 y que culmina, por la gracia de Dios, el 20 de noviembre de 1975, manu militari de por medio. En esos remotos años, mozo e inocente yo, comencé a seguir paso a paso tu destino, que sentía urticariamente ligado a toda nuestra generación. Los amigos me recortaban tus entrevistas y tus fotos. Recuerdo unas declaraciones en Buenos Aires, deliciosas, en donde llamabas a Mercedes Sosa una niña del Opus Dei. Coño (me dije). Este tipo anda en una vaina.

La primera vez que te oí, fue cantando Señora. Luego me puse a escarbar en discotiendas pueblerinas, hasta encontrar un 45 rpm de Zafiro, muy hilarante, pues de un lado estaba Penélope y por el otro una versión en castellano, más o menos pasable, de Temp de pluja. Ahora, tus CD’s se compran por kilos en El Corte Inglés, como se afana en anunciar tu página oficial. Luego vi ascender y declinar tu astro, como debe ser por el paso de los años. Más allá de los discos a Machado y Hernández (toda una proeza en esos tiempos políticos de España, junto al Cançons tradicionals con aquella portada que recuerda a Els segadors, por supuesto, y arreglos de Salvador Gratacòs), creo que MediterráneoEn tránsito y fragmentos gruesos de tu disco 1978 (aquella canción brechtiana Por las paredes, ¡Dios mío, que hermosura!) y Utopía van a quedar en el imaginario colectivo de estos años. Y desde el punto de vista humano, siempre me encantó tu acercamiento con Raúl Gómez Jattin, poeta entrañable que siempre está presente en mis lecturas.

Comencé a fastidiarme con Tarres, aunque el disco en catalán dedicado a los últimos años de la resistencia musical a Franco, Banda sonora d'un temps, d'un país, me sigue pareciendo intachable. Cuando viví en Barcelona, y paseaba detenidamente por las angostas calles del Barri Gòtic, entendí que tú y tus canciones no podían haber nacido en otra parte sino allí, al pie del Montjuic, en Carré del Poeta Cavanyes.

He visto declinar tu astro, te decía, y me rompe el corazón percibirte haciendo morisquetas entre bambalinas sobre un fofo cuadrilátero, como un Mohammed Alí cualquiera -otro santo de mi más absoluta devoción generacional- en sus últimas presentaciones. Ya hace cuarenta años que tienes veinte, y es mucho eso, sobre todo si ahora ves al mundo desde tu muelle casa en Camprodon, Girona.

Entiendo que desde hace algún tiempo te dedicas tangencialmente al negocio de la vinatería y por eso alabaste el vino chileno, horas antes de subir al escenario de un dudoso Festival de Viña del Mar (¡mira por dónde!) que no detuvo su ritmo chapucero de uh, pavo real.. uh, pavo real ni cuando los años de Pinochet. Vi algunos fragmentos de esa presentación, a través de un canal por cable, y en verdad me puse a llorar, contemplando de cerca cómo la vana gloria se resiste al declive que marca el ineluctable paso del tiempo, como cuando una prima donnaflaca, fané y descangañada, sabía mover sus caderas en cualquier hermoso salón de la belle époque. No lo tomes a mal, Joan Manuel, lejos de mí ser ofensivo, pero esa presentación tuya en Viña del Mar me hizo recordar a la Carmeta, paseando por Paral.lel, amb un gos vell, ple de sarna, l'abric menjat per les arnes, la boca vermella i una flor a l'orella. En verdad, me puse a llorar. Y fue cuando entonces quiseparlar-te de llavors.

Porque el llanto se convirtió en algo parecido a la rabia. Declaraste, sin sonreír siquiera, que“descalificar al gobierno del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, no es el camino correcto, por cuanto el gobernante llegó al poder mediante las urnas y las reformas las hace a través del mismo mecanismo”. "ha planteado unas elecciones limpias y abiertas y las ha ganado", “la oposición venezolana tiene que aprender. La gente decide según su realidad y no es tonta". Me puse a hacer un ejercicio de permutas, como quien arma unas quinielas, y me salieron varias versiones más o menos sugestivas. Voy por peteneras:

Descalificar al gobierno del presidente de Zimbawe, Roger Mugabe, no es el camino correcto, por cuanto el gobernante llegó al poder mediante las urnas y las reformas las hace a través del mismo mecanismo”, "ha planteado unas elecciones limpias y abiertas y las ha ganado", “la oposición de Zimbawe tiene que aprender. La gente decide según su realidad y no es tonta".

Descalificar al gobierno del presidente de Belarús, Alexander Lukashenko, no es el camino correcto, por cuanto el gobernante llegó al poder mediante las urnas y las reformas las hace a través del mismo mecanismo”, "ha planteado unas elecciones limpias y abiertas y las ha ganado", “la oposición de Belarus tiene que aprender. La gente decide según su realidad y no es tonta".

Y esta variante, que me quedó preciosa:

Descalificar al gobierno del presidente de Alemania, Adolfo Hitler, no es el camino correcto, por cuanto el gobernante llegó al poder mediante las urnas y las reformas las hace a través del mismo mecanismo”, "ha planteado unas elecciones limpias y abiertas y las ha ganado", “la oposición social-demócrata y el Partido Comunista de Alemania tiene que aprender. La gente decide según su realidad y no es tonta".

Porque, claro, visto desde la izquierda europea, con sus trapos de lujo y su pobre osamenta, sus defensas gastadas, sus gastos de defensa, con su corno francés y su academia sueca, como dice esa desdicha literaria que se hace llamar Mario Benedetti (un disco lamentable, por cierto, hecho para quedar bien con los comisarios), desde la izquierda europea, decía, elecciones es igual a democracia. Aún cuando las organice un ex militar que actúa como un militar, se viste como un militar y le habla al mundo como un militar. Pues no, Joan Manuel, fíjate que no.
No voy a hablarte de las cotidianas y ya demasiado comunes violaciones a los derechos humanos. No te hablaré de las inconsistencias del Registro Electoral, ni de las operaciones de cedulación que las maneja sólo el gobierno, sin consentir que la oposición participe en la fiscalización del procedimiento, lo que permite otorgar cédulas de identidad a diestra y siniestra, único documento válido para ejercer el derecho al voto. No te hablaré siquiera del ventajismo oficial en la campaña, cuando hasta en los pasillos del Metro de Caracas, cual campo de concentración, oías los jingles de la campaña por el SÍ a la reforma. Estas cosas son absolutamente impensables en una campaña para reelegir a Zapatero o a Aznar. ¿O eso puede suceder en la España de charanga y pandereta, devota de Frascuelo y de María, de espíritu burlón, y de alma inquieta?
Seré puntual. Esa reforma ya se había votado en 2007, y nuestra Constitución (ésa quenos ampara) dice claramente que algo ya votado en una reforma no puede volver a votarse durante el mismo período constitucional. Digamos que en democracia, uno puede apelar a la Justicia. Pero nuestra Justicia (ésa que nos defiende, mientras los pajaritos cantan y las nubes se levantan) está en manos de unos locos con carné en el Tribunal Supremo de Justicia, cuyos miembros, al momento de iniciar el Año Judicial, no dudan en gritar, mientras saltan, ¡uh, ah, Chávez no se va! Mientras eso sucede, los líderes de esta revolución bonita se encaraman en Hummer y andan rodeados de protocolo, comitiva y seguridad, viajan de incógnito en autos blindados a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, a colgar en las escuelas su retrato, mientras el parte de guerra semanal anuncia entre 40 y 60 muertos por el hampa, sólo en Caracas. O apoyan gobiernos como el de Irán, para quienes Israel debe desaparecer del mapa. El gobierno en su momento, apoyó a Hammas desde una mezquita en acto público, y cuando atacaron a la sinagoga de Maripérez, declararon que ellos no apoyan actos violentos. No les cuesta mucho engalanar la boñiga, para queadmirado, el mundo diga ¡qué lindo caga el señor! Por cierto, acabo de leer que un miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho (subsidiada por el gobierno, la misma que creó José Antonio Abreu, recientemente galardonado por el hijo del Borbón) notificó telefónicamente a los productores de El violinista sobre el tejado, que se presentará a partir del próximo sábado en el Aula Magna del Universidad Central de Venezuela (donde por cierto, te vi por primera vez en persona), pues es una obra de contenido judío.
Por esto, y muchas deficiencias más, que en un anexo se especifican, te pido, por favor, poniéndome en tono Borbón en su versión más chambona y retrechera: ¿por qué no te callas? Es preferible hacer silencio antes de opinar acerca de una realidad que queda muy lejos de Algeciras y Estambul, desde done has venido a pintarnos de azul muy oscuro el horizonte de nuestra coreografía espiritual. Callarse, además, garantiza cierta neutralidad, muy a tono con tu posible visita a Venezuela este año. La pela es la pela, allá y en cualquier parte del universo, Joan Manuel. ¿Estarás pensando en eso, luego de saber lo que le hicieron a Alejandro Sanz por hablar mal de este gobierno? Otra cosa que sugiero, si me es permitido, es que pases unos diítas por acá. Como sé que te privan más los barrios que el centro de la ciudad, te sugiero algo así como Los Magallanes de Catia, La Bombilla de Petare o el 23 de Enero. Son lugares excelentes para darse una idea más o menos aproximada de lo que significa el vocablo democracia en este país y en estos años del siglo XXI.
Por ahora (para citar una muy conocida frase de quien ahora defiendes con pasión y con ese ahínco tan mediterráneo y chambergo), en verdad, Joan Manuel, no sé qué hacer con tus discos (los tengo absolutamente todos), los libros acerca de ti (los tengo absolutamente todos). No sé qué hacer con las foticos tuyas, la que nos tomamos en Maracay con el pana Henry Martínez y la que tengo de tu casa en Poble Sec. No sé qué hacer con esa acumulación de olores, de sensaciones, viajes y amores que llegaron a mi vida con esta cajita feliz. Quizás los ponga un rato en el congelador de mi alma, mientras terminen de pasar estos tiempos goyescos. Hace años lo hice con Silvio y con toda la Trova, y te juro que he sobrevivido. Ya tengo algo de experiencia en eso de pelarme el alma como si fuera una cebolla. De eso también se trata esta historia. Es necesario aprender a hacer aguas.
Te he visto desplazarte desde la marginalidad en que se había convertido la cultura de tu patria chica, según la óptica del franquismo, hasta el centro mismo del escenario. Y deseo que no pierdas de vista el estilo. Estilo, un poco de estilo para acometer cualquier acto, es lo que pide Ben Gazzara al comienzo de aquella memorable película que se llama Cuentos de la locura corriente.
Hay que tener estilo para hacer mutis, Joan Manuel.
No nos defraudes.
Harry Almela
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jueves, 19 de febrero de 2009

Y ahora...¿Qué vendrá de "Allá" para "Acá" 
Emilio Nouel

Jueves, 19 de febrero de 2009

Muchos nos estamos haciendo esta pregunta. Como dice el pueblo, al picado de culebra, cuando ve bejuco, se le erizan los pelos.

Escríbanlo: No pasarán muchas semanas antes de que el gobierno distraiga a las fuerzas democráticas con un nuevo asunto que les consuma tiempo y energías. Ésa es su línea de acción, lo indica el manual: no dar respiro, ni descanso al contrario, para mantenerlo ocupado y desgastarlo en todo momento.

De modo que la intención de acosar y cercar a los opositores seguirá su curso, a veces de forma escandalosa y otras imperceptible; podrá bajar la intensidad un tiempo, pero luego subirá, es la naturaleza de quienes nos desgobiernan, es su sino.

Entonces ¿Cual será la próxima distracción, el siguiente señuelo? ¿Cuál la nueva sorpresa que nos tiene guardada el señor Presidente? ¡Vaya usted a saber¡ Mientras tanto, ya sabemos que la campaña electoral de 2012 está abierta, y que voces gubernamentales están llamando al diálogo con la oposición. ¿…..? Por otro lado, en pocos meses tendremos las elecciones de concejales, y hay que ponerse a cargar las pilas, no vaya a ser que volvamos a reaccionar tarde, lo que sería imperdonable.

Sea lo que sea, con seguridad, veremos salivando a los medios, incluso los de la oposición. Le dedicarán horas de transmisión y ríos de tinta a la nueva jugada política que vendrá de Miraflores.

Observaremos a políticos y analistas devanarse los sesos tratando de escudriñar por dónde vienen los tiros o qué maniobra está detrás de qué cosa, y serán, obviamente, requeridos por "El ciudadano", "La profesora" o Miguel Ángel, para que les respondan acerca de lo que puedan ser las razones profundas de tal o cual movimiento gubernamental.

¡Ojalá, Dios, no nos dediquemos únicamente a dar respuesta a las iniciativas de Chávez, en lugar de hablar, con acciones propias, a la mayoría que está esperando una oferta política distinta¡ ¡Ojalá tampoco nos consumamos en rencillas estériles o nos enredemos en pequeñeces¡ ¿No vale la pena entonces ir pensando desde ya en el próximo capítulo de esta inacabable y trágica telenovela que vivimos? ¿Están los líderes de la oposición haciendo el esfuerzo de convergencia y entendimiento que esta grave circunstancia demanda? Son apenas 5 meses los que quedan para la elección de concejales, y si le restamos el tiempo de campaña, el tiempo se reduce a 3, o sea, la tenemos encima.

Ciertamente, estamos agotados, obstinados, de tanta elección. No es descabellado pensar que algunos abstencionistas tengan en el agotamiento la causa de su conducta pasiva.

¿Se ha tomado conciencia verdadera y sincera de la necesidad imperiosa de la unidad de las corrientes democráticas de cara a los eventos comiciales que se avecinan? Somos 5.200.000, repito, 5.200.000 almas dispuestas a conquistar una democracia plural, dialogante y de respeto del otro. Somos 5.200.000 ciudadanos que aspiramos a un amplio bienestar económico y social de toda la familia venezolana. En fin, somos una mitad del país votante que desea vivir en paz, con gobernantes de verdad, decentes, que les duelan los problemas y actúen con responsabilidad y competencia.

No comprendemos, por tanto, el achicopalamiento que ha asaltado a algunos. No nos lo podemos permitir, nuestro futuro no lo consiente.

No hay tampoco lugar ni tiempo para la búsqueda de culpables, ni para achacar a otros nuestras propias faltas. Pongamos el foco y nuestros esfuerzos en lo fundamental, en aquello que nos permitirá salir lo más pronto posible de esta pesadilla interminable. No nos distraigamos con temas menores (captahuellas o conexiones wi fi). El gobierno sabe el rechazo que hay de estas irregularidades y lo utiliza en su guerra sucia, haciendo correr por Internet y otros medios, cada vez que hay una elección, bolas de toda naturaleza para estimular la abstención y cabrearnos.

De allí que lo sustancial sea lograr el respaldo mayoritario de la población, ése es nuestro Norte, y eso sólo se logra –lo reiteramos por enésima vez- con una propuesta política poderosa y atractiva que vaya al encuentro de las mayorías. Ésa es la única forma de derrotar el ventajismo corrompido del gobierno, y la alcahuetería y obsecuencia de los que dirigen las demás instituciones del Estado, en especial, la que se encarga de lo electoral, el CNE.

Con una mayoría determinante, que aún no la tenemos, no habrá trampa que valga, ni doblecedulados, ni tintas no indelebles. Es verdad, perdimos el último referéndum, no avanzamos lo que hubiéramos querido, pero ahí vamos, con un bloque de roca inconmovible que no creo que vaya a bajar de 45 % SI hacemos bien los deberes. 

¿Es inalcanzable ser mayoría en la Asamblea Nacional el próximo año? 

En este camino que será exitoso, debemos estar alertas, desde ya, para las nuevas distracciones que vendrán de "allá" para "acá". Apartemos el desánimo y la irracionalidad. De este lado, estoy convencido, hay más inteligencia, cordura y, sobre todo, más juventud.

lunes, 2 de febrero de 2009

LA BESTIA FASCISTA ANDA SUELTA

 

Hoy de nuevo, como 35 años atrás, siento la misma indignación, rabia y dolor, que me produjo ver, por vez primera y de la manera más descarnada, testimonios, fotografías y objetos sobre los horrores de la barbarie autoritaria y antisemita durante la Segunda Guerra Mundial. 

   Hasta entonces, por las lecturas y algunas películas, había podido enterarme o ver, superficialmente, episodios aterradores del exterminio nazi de judíos, gitanos y luchadores democráticos, hechos bochornosos que repudiaba aun desconociendo la magnitud real que  ellos tuvieron.  

  Al entrar en aquel Museo de la Resistencia en Francia, no sospechaba que lo ya conocido por mí, palidecería frente a aquella memoria histórica gráfica expuesta allí.  

  Sala tras sala recorrida, iba aumentando en nosotros la indignación, pero también se nos iba haciendo un nudo en la garganta que muy pronto nos enmudecería. Me acompañaban 2 jóvenes venezolanos recién graduados de bachiller; uno de ellos, por cierto, fue hasta hace poco embajador de Venezuela en Washington; yo apenas tenía unos meses de graduado de abogado.

   Nos mirábamos las caras, mezcla de turbación y asombro, sin encontrar palabras para expresar nuestro espanto ante tanto horror junto. Fue de tal manera impactante la experiencia, que a la salida, nos sentamos en un banco, y no pudimos pronunciar palabra alguna durante varios minutos.

  ¿Cómo era posible que seres humanos iguales a uno hubieran cometido tales desmanes? ¿Cómo se explicaba tal pisoteo de la dignidad humana? ¿Había ocurrido eso realmente o era producto de la exageración?

   Sin embargo, era la pura verdad.

   Al ver, hoy, que en mi país la violencia y la intolerancia estimulada desde las alturas del gobierno, conducen a hechos que no hacen sino evocar aquellas atrocidades, no podemos menos que sentirnos profundamente decepcionados.

  Hace unos días fue la Nunciatura Apostólica el objetivo de los delincuentes metidos a políticos. La semana pasada la profanación de una sinagoga en Caracas. Personalidades no afectas al gobierno, dirigentes políticos, universitarios, medios de comunicación social y periodistas, han sido el blanco de ataques terroristas diversos por parte de bandas de hampones que son utilizados por la oligarquía gubernamental para atemorizar a los opositores.

   La bestia fascista la han soltado y anda hambrienta en busca de víctimas inocentes: los que se niegan a arrodillarse frente al déspota y sus designios delirantes. La bestia se disfraza de revolucionaria, de bolivariana, de socialista. Pero no es más que la barbarie, el retroceso y la podredumbre.

  Como venezolano educado para la libertad y la democracia, para la tolerancia, la solidaridad, el respeto de los valores universales y la dignidad humana, los hechos de violencia y fanatismo sucedidos estos días me hacen sentir hondamente avergonzado e indignado. Lamento decir que cosas como éstas, me temía. Con los desequilibrados que nos gobiernan es posible cualquier perversidad. 

   Salirle al paso a estas barbaridades es un deber moral y político de todos los venezolanos decentes y pacíficos. Nuestra lucha por recuperar un ambiente civilizado para la política y para la solución de los problemas sociales es dura y larga. No debemos olvidar nunca este objetivo, es legítimo y necesario.

   No permitamos que la bestia totalitaria tome nuestras vidas y el país, para destruirlos. 

 

EMILIO NOUEL V.