lunes, 14 de septiembre de 2015

¿SEGUIRÁ INDOLENTE LA REGION FRENTE A LA TRAGEDIA POLITICA VENEZOLANA?


                            Resultado de imagen para latinoamerica

La sentencia contra Leopoldo López es abominable. Como lo fue todo el procedimiento que condujo a ella.
Con ella, se muestra, de nuevo, y en toda su magnitud, lo abyecto e inmoral que es el poder judicial de Venezuela en la actualidad. Éste es simplemente un mandadero del ejecutivo. 
Una vez más, el gobierno reveló de lo qué está hecho, cuál su natural perversidad.
Afortunadamente, el mundo, por largo tiempo pasivo, ha comenzado a reaccionar ante la barbarie que en mala hora se apoderó de nuestro país.
OEA, ONU y UNION EUROPEA, socialdemócratas, liberales y democristianos, ex presidentes y personalidades del orbe, Amnistía Internacional y Human Rights Watch, se han pronunciado en contra de las prácticas autoritarias del chavismo.
Sin embargo, los gobiernos de la región, algunos preocupados por lo que ocurre en Venezuela, aún no ejercen las presiones suficientes frente a tales evidentes desmanes.
Ciertamente, el aislamiento de la tiranía militar va en ascenso, lo que se ha visto en los últimos meses. Pero eso no basta.
Sabemos que la solución definitiva del desastre político y económico que padecemos toca a nosotros los venezolanos. No esperamos que sean otros los que nos “rescaten”. En este atolladero nos metimos y de él saldremos con  nuestras propias fuerzas, a pesar de la desventaja en que estamos los que queremos restaurar la democracia.
No obstante, sí aspiramos a que nuestros vecinos del hemisferio se sensibilicen con nuestra tragedia social y adopten, en consecuencia, iniciativas efectivas y cónsonas en el marco de principios y normas que rigen las relaciones internacionales.
Obviamente, estamos conscientes de que no es asunto fácil para ningún gobierno asumir posiciones activas de cara a otro, sobre todo, cuando están envueltos intereses de toda índole y hay formas que guardar.
Pero cuando se trata de violaciones flagrantes a las libertades y los principios democráticos, como es notorio desde hace años en Venezuela, los gobiernos del mundo están asistidos y facultados, además de por la moral, también por el derecho internacional vigente, contenido en tratados y convenciones de obligatorio cumplimiento.
Con ocasión de la salvajada perpetrada contra Leopoldo López y otros venezolanos, resulta oportuno recordar nuevamente lo que ha dicho el filósofo Michael Walzer: los principios de independencia política e integridad territorial no son un escudo para que se refugie la barbarie”.
La antigua ley no escrita de Antígona, concede el derecho a terciar mediante la opinión, la ayuda, las presiones políticas y diplomáticas, y en los casos muy graves, con la fuerza.
Mucho ayudaría a la causa de la libertad en nuestro país la presión diplomática de los gobiernos democráticos. Éstos no pueden seguir manteniéndose al margen. Es bochornosa la indiferencia hasta ahora demostrada por algunos.
La escandalosa sentencia contra López y otros venezolanos ha sufrido un repudio mundial de parte de quienes saben las circunstancias bajo las cuales fue emitida. La infamia que ella representa debería hacer reflexionar a los gobernantes de nuestro hemisferio que han permanecido callados.
Los venezolanos siempre hemos dado un paso al frente a la hora de la solidaridad con los perseguidos por las dictaduras que asolaron nuestro continente.
Tenemos derecho a esperar una conducta distinta de los latinoamericanos de bien cara a las iniquidades de la tiranía chavista.
EMILIO NOUEL V.
 
 

No hay comentarios: