viernes, 16 de agosto de 2019

“EL PERFECTO IDIOTA LATINOAMERICANO” Y ARGENTINA









EMILIO NOUEL V.






“Sufrimos una forma grave de amnesia y esto hace que seamos el
continente perdido, o para citar al viejo Baroja, el continente tonto”.

                                                Jorge Edwards



El resultado de las primarias (PASO) argentinas es desconcertante no solo para muchos argentinos, también para quien desde cualquier rincón del mundo haya pensado que ese país estaba dejando atrás el nefasto legado peronista.  
Aun cuando sabíamos que Mauricio Macri la tenía difícil, habida cuenta de su performance económica, condicionada por la enorme y espinosa cuesta que debía remontar luego del desastre kirchnerista, enorme corrupción desatada incluida, no nos esperábamos tal desenlace, esa gran distancia de votos frente a un contendor que representa a una dirigencia política y moralmente desacreditada.
Cuatro años no son suficientes para enderezar los grandes entuertos económicos que arrastra Argentina, ni para convencer a un país que lleva en su ADN el populismo peronista, de la necesidad de cambiar su visión cortoplacista de las cosas.  
Pero, sobre todo, creímos que los grandes escándalos de obscena corrupción de los Kirchner y su banda, iban a enajenarles el apoyo popular y, en consecuencia, la mayoría se iba a decantar en las urnas, por una opción política moderna que ha demostrado ser responsable y trasparente en su ejecutoria gubernamental, a pesar de los errores.     
No fue así, y como dijo el presidente Macri, el “voto bronca” lo vapuleó en estas primarias, es decir, el voto motivado por el malestar económico con sus necesidades inmediatas, el de los que no ven los logros positivos en otros campos de la actividad del gobierno.
El respaldo que ha cosechado el kirchnerismo populista y corrompido, hasta cierto punto, es explicable. Los latinoamericanos seguimos dando muestras de desmemoria o de que nos importa un bledo que los gobernantes roben a manos llenas el patrimonio público y trafiquen con el poder en su propio interés.
También el discurso demagógico, propio de una izquierda anacrónica y trasnochada, se ha impuesto en Argentina.
“El perfecto idiota latinoamericano”, ese consumidor inveterado de mitos absurdos, genéticamente estatista y, por supuesto, antinorteamericano, que nos describió hace unos años atrás Carlos A. Montaner, Plinio A. Mendoza y Álvaro Vargas Llosa,  ha vuelto por sus fueros (aunque no se haya ido nunca) a la tierra de Alberdi y Borges.
Los latinoamericanos continuamos dando estos tristes espectáculos de inmadurez política, que, por cierto, en años recientes los europeos inexplicablemente emulan. El nacionalismo populista, incluso en expresiones extremas, con su estrechez de miras, se ha apoderado también de los espíritus del viejo continente, y ni hablar de los norteamericanos trumpistas.
Pio Baroja dijo en cierta ocasión que Latinoamérica es un continente tonto, es decir, uno que comete muchas tonterías. Y aun cuando esto quizás sería injusto afirmarlo rotundamente, no parecen exclusivas de los latinoamericanos las tonterías políticas. 
Pero lo cierto es que este episodio argentino, aún no concluido, pero que ya asoma un remake de los fracasos tantas veces visto, deja mucho que desear de un pueblo que pudo haber estado entre los primeros del planeta.
Hoy da su beneplácito popular a personas incompetentes para las tareas de gobierno y  de una conducta política y moral altamente repudiable. Una escogencia determinada por lo económico y a lo Barrabás, cuando evidencias de una grosera corrupción están a la vista en los tribunales.
Ya los mercados financieros han tenido su primera reacción a lo que avizoran para ese país.  ¿Qué pasará con la deuda, la sempiterna espada de Damocles sobre Argentina? ¿Qué sucederá con la ayuda condicionada del Fondo Monetario Internacional, si los compromisos asumidos los desconoce el posible nuevo gobierno? ¿Será excluida nuevamente Argentina de los mercados financieros mundiales?
¿Será Alberto Fernández una marioneta de la corrupta Cristina Kirchner, su vicepresidente?
 “Si hubiera sabido que eran tan boludos, les robo el doble” es una lastimosa frase que se lee por las redes sociales.
Obviamente, no la pronunció quien todos pensamos, pero podría haber sido cierta. Se non é vero, e ben trovato.
Una nueva batalla, sin duda, ha ganado el perfecto idiota latinoamericano. Y otra pareciera haber perdido el latinoamericano del futuro en nuestra querida Argentina.


jueves, 8 de agosto de 2019


LAS MEDIDAS DE TRUMP: NI  BLOQUEO,

NI EMBARGO, SOLO MÁS PRESIÓN




EMILIO NOUEL V.




No pocos han opinado sobre el reciente decreto de Trump que afecta a Venezuela, unos apoyándolo y otros cuestionándolo. 

Y a uno no le queda otra que comentarlo también, sobre todo, porque se dicen cosas que no se corresponden con lo que realmente significa ese dispositivo legal. 

El gobierno norteamericano aprobó una regulación interna que contiene, por un lado, el impedimento de transar operaciones comerciales respecto de bienes del Estado venezolano en EEUU y por otro, la posibilidad de eventuales sanciones, particularmente, para quienes negocien con el gobierno usurpador; no para los venezolanos en general. 

Mediante esa executive order, en lenguaje legal nuestro, se prohíbe enajenar, gravar o dar en pago los activos y propiedades del Estado venezolano en EE.UU. Esta medida tiene dos virtudes prácticas: por un lado, salvaguarda estos últimos de la acción nefasta dilapidadora y corrupta del régimen chavista, y por otro, impide que los acreedores de Venezuela tomen esos bienes. La medida protege los activos de todos los venezolanos.

No se trata de un “bloqueo” o embargo a Venezuela, como el gobierno y otros lo han querido hacer ver, buscando semejanzas con el caso cubano, cuyo embargo, sabemos que fue burlado echando mano de empresas registradas por los Castro en México, Panamá y otros sitios. En este caso, por cierto, queda claro que las penurias del pueblo cubano no proceden de esa circunstancia -chivo expiatorio de los castristas- sino de la instauración de un sistema colectivista comunista hambreador, ineficiente y corrupto, y esto a pesar de que recibían anualmente más de 4.000 millones de dólares de subsidio de la Unión Soviética. 

El decreto trumpiano utiliza la palabra “blocking”, y el común, incluidos los periodistas, tienden  a dar un significado que no es el adecuado. Se piensa, por ejemplo, que EEUU bloquearía las entradas a nuestro país por mar, tierra y aire, y que ningún bien podrá ingresar o salir. Y no es así. 

El “bloqueo” al que se refiere el decreto es al que señalamos más arriba: Es un impedimento para disponer de los activos del Estado venezolano en ese país, por tanto, se equivocan también los que hablan de extraterritorialidad, tema éste de interés jurídico internacional muy importante, pero que en el marco limitado de estas líneas no podemos desarrollar. Solo diremos sobre este asunto, que hay algunos países que aplican la extraterritorialidad de sus leyes cuando les conviene, y la impugnan solo cuando se las aplican a ellos, demostrando así un doble rasero.         

Así mismo, jurídicamente hablando, embargo, otra palabra utilizada en estos días, tampoco se corresponde con nuestro ordenamiento jurídico ni con el norteamericano, si lo contrastamos con lo que se establece en el decreto. Para la legislación de EEUU, embargo es una incautación o toma (seizure) de un bien, lo cual no es lo que ocurre en nuestro caso. Vemos que CITGO, por ejemplo, sigue gestionada por venezolanos. 
Otro motivo de controversia es el relativo a los efectos que tendría la nueva executive order para los venezolanos de a pie en el mediano o largo plazo, en el caso de que se prolongue en el tiempo.
Resulta difícil preverlo. Depende de varios factores, entre ellos, la duración de la medida y la forma como la asuman empresas extranjeras que comercian con Venezuela, algunas de las cuales, para curarse en salud, se podrían abstener de realizar operaciones con empresas privadas de nuestro país (lo que ha ocurrido ya), no vaya a ser que las sancionen.

Por lo pronto, en su contenido y en los efectos, la medida no agrega mucho a las que estaban vigentes y a la tragedia nacional que viene de lejos.
Queda claro también que el dispositivo legal tiene excepciones. Las operaciones relativas a alimentos, medicinas y otras mercancías, no deberían verse afectadas, toda vez que están excluidas.  
Ya hemos visto cómo algunos han salido a oponerse al decreto esgrimiendo argumentos poco consistentes y tramposos, señalando que afectará a los más pobres.
Y nos preguntamos: ¿Es que acaso los más pobres no han sido ya hundidos desde hace varios años, mucho antes de las sanciones, en la peor miseria, gracias a la ineficiencia, corrupción y una ideología demencial de un grupo político que ha demolido la economía y las instituciones del país? ¿Es que los derechos humanos de los venezolanos no han sido en extremo pisoteados, independientemente de las sanciones?
Finalmente, no hay que dejar de lado que esta medida debemos situarla en el contexto de la negociación que está en curso para salir de nuestra crisis. 
La tiranía la está usando como pretexto para no volver a la negociación de Barbados. Con mayor razón podrían hacer lo mismo las fuerzas democráticas porque suficientes y graves motivos hay para ello (acoso, persecuciones y detenciones, acoso, censura de medios, etc), y sin embargo, no se han levantado de la mesa.

Es muy probable que luego de los aspavientos y desahogos antiimperialistas, regresen los tiranos con el rabo entre las piernas a Barbados. La alternativa, es decir, dar por concluida su participación en la negociación, será peor para ellos.       
En suma: no hay bloqueo, ni embargo, solo mayor presión a la tiranía.

jueves, 1 de agosto de 2019


                                 ¿DÓNDE ESTAMOS PARADOS RESPECTO DEL TIAR?

                                   
                                                                                               Miembros del TIAR (en azul)

Ya la OEA recibió la notificación del presidente Juan Guaidó sobre la reincorporación de Venezuela al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). 
No obstante, vale la pena hacer unos comentarios de carácter jurídico acerca del artículo 6º  del TIAR que ha sido mencionado por algunos opinadores para justificar una acción de carácter militar en Venezuela y más recientemente en relación también con Colombia, luego de unas declaraciones que diera el presidente Iván Duque en las que indica que nuestro país se ha convertido en santuario para irregulares colombianos. 
Según aquellos, esa disposición bastaría como cobertura jurídica para una medida de tal naturaleza. 
Lo primero que debe decirse es que el TIAR es un instrumento jurídico que condena la guerra (art. 1),  y en segundo término, obliga a las partes a someter cualquier controversia a los métodos de solución pacífica (Art. 2).  Por otro lado, los miembros del TIAR,  “convienen en que un ataque armado por parte de cualquier Estado contra un Estado Americano, será considerado como un ataque contra todos los Estados Americanos”, y éstos se comprometen a hacer frente al ataque (art. 3).
De lo señalado, podemos afirmar que por delante de todo, se sienta una posición en favor de los mecanismos pacíficos para resolver las divergencias internacionales, se repudia la guerra y que solo en el caso de una acción armada contra un Estado americano, los demás lo considerarán como si fuera una agresión a todos.
Más allá de las razones geopolíticas y estratégicas por las cuales se suscribió en su momento ese Tratado, hoy es un cuerpo jurídico vigente y obligatorio, aunque cabe preguntarse si después de más de 70 años de su firma tiene utilidad y responde a las circunstancias presentes.
Volviendo al artículo 6º, éste expresa lo siguiente: “Si la inviolabilidad o la integridad del territorio o la soberanía o la independencia política de cualquier Estado Americano fueren afectadas por una agresión que no sea ataque armado, o por un conflicto extra continental o intracontinental, o por cualquier otro hecho o situación que pueda poner en peligro la paz de América, el órgano de Consulta se reunirá inmediatamente, a  fin de acordar las medidas que en caso de agresión se deben tomar en ayuda del agredido o en todo caso las que convenga tomar para la defensa común y para el mantenimiento de la paz y la seguridad del Continente.” (subrayado mío)
¿Qué debemos entender por inviolabilidad o integridad del territorio, de la soberanía o la independencia política de un Estado?
La inviolabilidad-integridad del territorio significa, en palabras sencillas, que en el espacio físico de un país no deben actuar u operar unas fuerzas políticas civiles y/o militares distintas a las que legitima y legalmente están facultadas para ello, ni mucho menos efectuar una ofensiva o ataque armado. Lo contrario constituiría una transgresión a tales principios.  
Pero la norma señala, igualmente, que aun cuando no sea ataque armado y un hecho determinado ponga en peligro la paz, el Órgano de Consulta podrá decidir medidas en ayuda del agredido. De manera que el supuesto de la norma contempla el caso hipotético de un ataque no armado de un país a otro que ponga en peligro la paz del hemisferio.  
En el caso venezolano, obviamente, una invasión, agresión o ataque militar de un país extranjero, no la hay. Se podrá decir que en nuestro país están 15 mil, 25 mil cubanos o más traídos por el régimen, y las evidencias lo confirman; pero de allí a calificar esa presencia de ataque o invasión armada, según los términos del TIAR, sería una interpretación forzada. 
No siendo un ataque armado, por ejemplo, el de los cubanos ¿tendría aplicación el artículo 6º? 
En el caso de otros grupos (FARC, ELN, Hezbollah) que operan en Venezuela, que no son Estados, ¿es aplicable la norma a pesar de que pudieran estar poniendo en peligro la paz del continente, condición ésta incluida en su texto? 
Este es un punto, ciertamente, susceptible de interpretación y discutible, que exige fundamentar y afinar los argumentos.
¿Hasta qué punto la acción actual de los actores mencionados, no los cubanos, podría estar poniendo en peligro la paz hemisférica?  ¿Es de tal entidad y gravedad como se afirma? 
Puede afirmarse que las organizaciones no estatales al margen de la Ley están afectando la paz de nuestra región. Pero no son Estados, aunque puedan estar apoyados por alguno. Debemos tener claro que los sujetos activos y pasivos del Tratado son los Estados: el agresor y el agredido. 
Hay Estados extra-hemisféricos, como el ruso, que se han inmiscuido en los asuntos internos de Venezuela y han enviado misiones militares no autorizadas por el parlamento venezolano. 
No es un secreto los negocios que han concretado con el gobierno chavista y el usurpador Maduro. La venta de armas y la asistencia militar rusas es un hecho incontrastable. El apoyo internacional expreso al régimen chavista es otro elemento claro de su injerencia. Sin duda hay una alianza estrecha y una presencia militar que va a contrapelo de nuestro ordenamiento jurídico.   
Dicho lo anterior ¿tiene aplicación en Venezuela una eventual medida con base en el TIAR, habida cuenta de los hechos mencionados? 
¿Cuál sería el Estado agresor de Venezuela que pone en peligro la paz en nuestro continente, toda vez que, obviamente, no hay un ataque militar? 
El Presidente interino Guaidó y la Asamblea Nacional, representación popular legítima del pueblo venezolano, han decidido reincorporar al país al TIAR, y lo han hecho conforme a derecho. 
Pero ¿Es probable la concreción de una medida en relación con Venezuela basada en las disposiciones del TIAR? 
Aquí entramos a un terreno que está más allá de lo jurídico. Obviamente, el reingreso al TIAR no es porque se considere algo útil en sí mismo, sino que responde a unas circunstancias y exigencias políticas muy particulares, a un enfrentamiento asimétrico entre una tiranía que dispone de la fuerza militar y unas fuerzas democráticas que solo tienen la palabra y la movilización pacífica como armas.
En el presente, los actores políticos enfrentados en Venezuela se encuentran en un proceso de negociación de resultado aún incierto. 
Lo del TIAR y lo que pueda ocurrir en su seno, a mi juicio, se debe inscribir en el marco de este toma y daca complejo promovido desde la Comunidad Internacional, que esperamos tenga feliz término. 
Sin embargo, importa conocer el contenido de las normas de ese tratado y sus interpretaciones posibles, para así saber dónde estamos parados en este tema y qué podemos esperar realmente.

Emilio Nouel V.

jueves, 25 de julio de 2019


LA CORTE DE LOS MILAGROS DE SAO PAULO



En el medievo parisino había un sector de la ciudad en el que se juntaban malvivientes que en el día mendigaban por las calles simulando ante el viandante ser tullidos, mancos o ciegos, pero que en la noche, por arte de magia, se curaban, los paralíticos bailaban y los ciegos veían.

Estafadores, farsantes y pícaros de toda laya engrosaban este contingente de seres humanos que no pocos escritores reflejaron en sus obras.

En la política, como sabemos, no han faltado personajes que podríamos también clasificar como miembros conspicuos de una suerte de Corte de los milagros, por sus semejanzas en cuanto al modo de actuar, en sus engaños y propuestas de carácter social fantasiosas.

Se presentan éstos como representantes genuinos del pueblo y de sus intereses, enemigos del capitalismo salvaje, del neoliberalismo. Se llenan la boca hablando de utopías, de soberanía popular y de derechos humanos, pero voltean hacia a otro lado cuando quienes cometen arbitrariedades y violan los principios constitucionales, forman parte de su bando político-ideológico o son los que pagan sus facturas.

Lo cierto es que estos campeones del populismo y la demagogia, adalides de la revolución izquierdista mundial, al caer la noche, cual pícaros de la Corte de los Milagros medieval, se quitan el disfraz y se muestran tal como son: hipócritas y embaucadores de la gente sencilla que no alcanza a ver la verdadera naturaleza de ellos, obnubilados por el humo de una retórica quimérica y de promesas imposibles de cumplir. Son los que se aprovechan de la ignorancia y la buena fe de la gente sencilla, para obtener beneficios propios, robando los dineros públicos o recibiendo las prebendas de los gobernantes amigos.   

El Foro de Sao Paulo (FSP), sin duda, es una típica Corte de los Milagros, si nos atenemos a los que allí se congregan; los más disímiles especímenes de la política latinoamericana y más allá, que se han aprovechado del financiamiento de presidentes como Lula Da Silva o Chávez, entre otros, para montar tinglados como el que hoy tiene lugar en Caracas.

En 1990, el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil fundó el FSP. Está conformado por partidos y movimientos de izquierda radical, y su objetivo primigenio era debatir sobre el escenario internacional después de la caída del Muro de Berlín. El papel que juegan los partidos comunistas y de izquierda radical del continente en este Foro es determinante; todos son miembros formales de él. 

El PT brasileño, los Partidos Comunistas de Argentina, Cuba, Chile Colombia, Bolivia, Perú y Uruguay, el PRD mexicano, las FARC, el Partido de la Liberación dominicana y el PSUV, entre otros, y hasta organizaciones al margen de la ley en sus países, son miembros del FSP; es decir, lo “mejor” de cada casa. 

El Secretario General de esta organización, el brasileño Valter Pomar, reconoció en Mayo de 2011 en Managua, que el triunfo electoral de Hugo Chávez en 1998 catapultó el potencial del FSP, y señaló que este último ha tenido dos grandes momentos históricos: el primero fue el inicio de la “resistencia en contra del neoliberalismo” y el segundo gran momento fue en 1998 con la elección de Hugo Chávez.

Este Foro ha servido de escenario para uniformar ópticas sobre variados asuntos y también para la coordinación política de sus miembros, lo cual ha incidido en las iniciativas y políticas que adelantan esas organizaciones en sus países de origen.

Es una suerte de “internacional comunista”, que repite, en el fondo, el mismo discurso anacrónico marxista-leninista de hace más de 100 años.

Pero, sobre todo, la retórica de supuesta defensa de los DDHH que estas organizaciones enarbolan, contrasta con su apoyo a un gobierno destructor de la economía de un país (Venezuela), perpetrador de crímenes de lesa humanidad y corrompido hasta los tuétanos como el venezolano. Un gobierno de “ciegos” y “paralíticos”, que tienen sus cuentas millonarias en Andorra y otros paraísos fiscales, y hablan de honestidad y pulcritud a la luz del día para en la oscuridad gozar de lo estafado. Igual que los políticos brasileños que recibieron las coimas de Odebrecht.  

El chavismo es financista principal de la Corte de los milagros.  

Los del Foro no solo comparten una ideología tóxica, se benefician también de prebendas y dádivas provenientes de dinero mal habido, de los fondos públicos obtenidos por prácticas corruptas.

Caracas es hoy punto de encuentro de los propagadores de una ideología probadamente fracasada. Millones de dólares que debieron ser utilizados para aliviar el hambre de un pueblo, son dilapidados por el gobierno chavista para obsequiar y congraciarse con la izquierda comunista y gorrona de la región.

La Corte de los milagros de Sao Paulo en Caracas no tiene otro propósito que el de apoyar a sátrapas autoritarios y corruptos del hemisferio.  

Esta internacional funesta debe ser combatida sin descanso por los demócratas del mundo.  



EMILIO NOUEL V.







  




viernes, 12 de julio de 2019


ÁNIMO HAY PARA SALIR DE NUESTRA CALAMITOSA SITUACIÓN



EMILIO NOUEL V. 

El ánimo del país de cara al futuro inmediato es un dato relevante que todo actor político, económico u observador de la realidad debe manejar.

Los ciudadanos, las empresas y los gobernantes hacemos planes de acuerdo con ese ánimo que podemos percibir. Por ejemplo, invertir o no nuestros ahorros en alguna actividad se vuelve un dilema importante. Emigrar o quedarse en el país, para muchos venezolanos hoy, es una decisión también crucial.

Obviamente, en nuestro caso particular, la dimensión política cobra mayor significación, toda vez que la solución de la ya larga crisis que padecemos, pasa, fundamentalmente, por caminos que se definan en ese ámbito, de por sí, muy complicado.

Uno de los instrumentos técnicos que nos permite hacernos una idea de cómo el ánimo de la población marcha, más allá de lo que por la experiencia directa se pueda advertir en nuestra vida cotidiana, es la encuesta.

Las hay serias, bien realizadas, pero hay también las piratas o sesgadas.

En cualquier caso, es una herramienta que dibuja un momento que vive una sociedad, sin que eso signifique su infalibilidad. Sirve como soporte pero no necesariamente como una verdad absoluta y precisa. En estos asuntos, siempre recuerdo lo que decía Churchill sobre las estadísticas: “Statistics are like a drunk with a lampost: used more for support than illumination” (“Las estadísticas son como un borracho con un farol: se usan más para apoyo que para la iluminación”).

Volviendo la cara hacia nuestro atribulado país, que en los días que corren muestra su peor rostro en los horrores que registran los organismos internacionales que velan por los derechos humanos, hemos visto algunos sondeos que nos reconfortan y nos hacen ser más optimistas.  

Vemos en los resultados correspondientes al mes de Mayo de la empresa Delphos, cómo los “esperanzados” y “molestos” con  la situación que se vive en nuestro país, desde finales del pasado año a esta parte, han aumentado de manera importante, aunque los desilusionados se mantienen. Un 34% dice tener esperanzas, cuando a finales del año pasado era 25%. Los “tristes” bajan de 12% a 7% en ese mismo lapso, aunque los “desilusionados” y “deprimidos” se mantienen casi en el mismo nivel, bajando un poco.

La encuestadora señala que alrededor del 55% se mantiene como un contingente de “activadores”.

El apoyo a la oposición se mantiene en un 42% y el chavismo solo tendría un apoyo duro a Maduro de 14%. Un 32% no se identifica con una opción política.

El 59% piensa que el culpable de los problemas el país es el gobierno usurpador.  

El 50% piensa en que se producirá un cambio en el país este año. Y el 65% dice que votaría en unas elecciones. El 70% de los que se dicen contrarios al régimen iría a votar.

El 55% piensa que el conflicto entre Guaidó y Maduro lo ganará el primero.

Esos son algunos resultados que nos reporta la encuestadora de marras.

Como ciudadano de a pie observador que es uno, esos datos nos dan ciertas razones para el optimismo y la esperanza.  

Sabemos que es difícil hablar de éstos últimos en tiempos de incertidumbre, desasosiego extremo y penuria. Lo que aún tenemos por delante como sociedad, es una tarea compleja llena de obstáculos, dificultades, marchas, contramarchas y desencuentros.

Las encuestas, sin embargo, afirman que hay ánimo para superar la crisis. Reservas morales y ganas de reconstruir el país hay. No todo se ha perdido.

Nuestro mayor deseo es que la salida de la calamidad que nos agobia sea pacífica y consensuada. Cualquier vía cruenta debemos evitarla en lo posible.

Buenas noticias hemos recibido en los últimos días y grandes expectativas tenemos que apuntan al inicio de una transición política en pocos meses. Por el bien de todos, ojalá aquellas se cumplan.  


jueves, 4 de julio de 2019



SI EL INFORME DE LA BACHELET ES COMPLACIENTE CON LA TIRANÍA, QUE BAJE DIOS Y LO DIGA


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El Informe sobre Venezuela de la oficina de las NN. UU que dirige la señora Bachelet, como Alta Comisionada de los DDHH, al fin se conoció, anticipándose en un día a la fecha prevista.  
Semanas atrás, comentamos su visita a Venezuela, y decíamos, entre otras cosas, que el solo hecho de su presencia en nuestro país constituía ya un reconocimiento tácito de una indudable situación grave (un funcionario de su jerarquía no se mueve por tonterías, sino cuando hay motivos serios para ello) y que su declaración final nos había dejado una buena impresión que preanunciaba resultados apegados a la realidad.
En esos días no faltaron los que arremetieron contra ella, señalando una supuesta complicidad con los tiranos venezolanos, habida cuenta de su filiación política ideológica.
Decenas de fotos de ella junto a presidentes de izquierda salieron a relucir para “demostrar” cual orientación iba a tener el Informe de marras.
Hubo algunos que hasta llegaron a afirmar que el Informe que presentaría sería, con seguridad, favorable o complaciente con el régimen de facto chavista.
¡Que equivocados estaban! Por ignorancia, prejuicios o simplemente por ceguera irracional.
Basta leer el documento publicado el día de hoy para comprobar que una institución internacional como las NN.UU, no depende de la visión o el criterio individual de una persona determinada, sino de unas evidencias obtenidas mediante procedimientos y mecanismos regulados, transparentes, sometidos a comprobaciones, evaluaciones y controles estrictos, sobre todo en un campo tan sensible como los DDHH, sobre el cual están enfocados los reflectores de cientos de organizaciones internacionales.
En esta oportunidad, el Informe en cuestión contiene puntos capitales, que señalan a un régimen político como autor de múltiples y horrendas arbitrariedades y atropellos a una población.  
Solo una perlas: “La crisis económica y social se agudizó considerablemente entre 2018 y 2019”. “La población venezolana está afrontando muy diversas e interrelacionadas violaciones de sus derechos económicos y sociales”. “En abril de 2019, el salario mínimo, que ascendía al equivalente de unos siete dólares estadounidenses al mes, cubría únicamente el 4,7 por ciento de la canasta básica de alimentos”. “El ACNUDH confirma violaciones al derecho a la alimentación, incluida la obligación del Estado para garantizar que la población no padezca hambre”. “Enfermedades que anteriormente estaban controladas y habían sido erradicadas, entre ellas enfermedades evitables con vacunas como sarampión y difteria, han reaparecido”. “La economía venezolana, especialmente su industria petrolera y los sistemas de producción de alimentos, ya estaban en crisis antes de que se impusiera cualquier sanción sectorial”.
“El Gobierno ha tratado de imponer una hegemonía comunicacional imponiendo su propia versión de los hechos y creando un ambiente que restringe los medios de comunicación independientes”.
“El Gobierno, así como las instituciones controladas por el Gobierno han aplicado leyes y políticas que han acelerado la erosión del estado de derecho y el desmantelamiento de las instituciones democráticas, incluyendo la Asamblea Nacional”.
“Sucesivas leyes y reformas legislativas han facilitado la criminalización de la oposición y de cualquier persona crítica al Gobierno mediante disposiciones vagas, aumentos de sanciones por hechos que están garantizados por el derecho a la libertad de reunión pacífica, el uso de la jurisdicción militar para personas civiles, y restricciones a ONGs para representar a víctimas de violaciones de los derechos humanos”.
“El ACNUDH considera que existen motivos razonables para creer que se han cometido graves violaciones de los derechos económicos y sociales, incluidos los derechos a la alimentación y la salud, en Venezuela”. “Miles de personas, principalmente hombres jóvenes, han sido matadas en supuestos enfrentamientos con fuerzas estatales en los últimos años. Existen motivos razonables para creer que muchas de esas muertes constituyen ejecuciones extrajudiciales perpetradas por las fuerzas de seguridad, en particular las FAES”.
Y paremos de citar.
Sobre este categórico Informe ya veremos llover críticas rebuscadas o disparatadas de quienes enceguecidos por sus obsesiones y la terquedad, no reconocerán su enorme pifia al opinar con base en absurdos prejuicios. Cuestionarán que Bachelet no pida una intervención militar o no insulte a los tiranos y que se limite a comportarse dentro de los cánones establecidos en la organización a la que pertenece. Ciertamente, la imbecilidad política no tiene limites.    


El documento, obviamente, será blanco de las invectivas del régimen, pues lo desnuda tal y como es en su horror. Que lo avale con su firma una persona conocida por ser de izquierda no tiene precio.  Más allá del uso que otras instituciones internacionales puedan hacer de él, queda ya asentada y reafirmada, oficialmente, y sin lugar a dudas, la naturaleza ilícita y repugnante de un régimen despótico.   

Si este Informe es complaciente o favorable a la tiranía militar –civil chavista, que baje Dios y lo diga.